En esta vida que llevamos tan agitada, tan llena de preocupaciones, tan insatisfactoria para nuestro ego, caemos continuamente (me incluyo) en el lamento, la amarga queja y la desesperanza por los reveses que estamos viviendo. No es fácil pensar con claridad, mirar nuestro interior y vivir con intensidad positiva cuanto nos sucede, lo que nos afecta, lo que nos hace sufrir. Sin embargo muchas veces entre la niebla oscura y densa de la sinrazón de nuestro sufrimiento, atisbamos a ver una tenue luz que parece invitarnos a ir hacia ella. Parece querer decirnos “camina y decídete a vivir y ser feliz”Pero la mayoría de las veces nos sentimos atrapados por el dolor, la pena, o la desesperanza. Sería todo muy distinto si camináramos sin vacilar hacia esa luz prometedora que, aunque desconocida, nos invita a cambiar el rumbo de nuestra existencia. El Universo está atento a tus verdaderos deseos. Cuando queremos que algo cambie de verdad, cuando lo pedimos desde el fondo de nuestro corazón, el Universo nos escucha. En el momento en que decimos “quiero” “prefiero”, “me gusta”, o “deseo”, los cielos se abren para ti y las Energías no Físicas comienzan al instante a coordinarse para que se haga realidad la manifestación de tu deseo.
Sé que es muy difícil romper la dinámica del fatalismo. Conozco las dificultades de salir de un círculo vicioso que nos hace sufrir y limita nuestras energías. Pero lo más importante para disfrutar de la vida y realizarse es QUERER. Quererse a uno mismo por encima de todo, y queriéndose de verdad a uno mismo, perdonándonos nuestros fallos y reclamando nuestra cuota-parte de felicidad, habremos dado un paso gigantesco para cambiar la insatisfactoria vida que llevamos y comenzar a sentir que hacemos lo correcto y MERECEMOS ser felices.
Debemos tener en cuenta que los tratamientos médicos pueden llegar a curar nuestros males, pero si no hemos hecho nuestra cura interior, si no te has quitado de la creencia que te creó ese padecimiento, esa insatisfacción o esa enfermedad, será solo cuestión de tiempo en que te surja otro achaque. Debemos comprender que somos cuerpo, mente y alma, y que si queremos estar libre de malestares tenemos que tratarnos como un todo.
Nunca debemos olvidar que el sufrimiento por el sufrimiento no resuelve ninguno de nuestro problemas.
Paz, Luz y Amor

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